Amnistía Internacional (AI) denunció la muerte de cientos de civiles, que fueron alcanzados por los bombardeos en sus hogares en Mosul, siguiendo el consejo de las autoridades iraquíes de no salir de la ciudad durante la ofensiva contra el Estado Islámico (EI).
La organización acusó a las fuerzas de la coalición internacional liderada por Estados Unidos de no haber prevenido las bajas mortales entre los civiles durante sus ataques aéreos en la ciudad de Mosul.
“El hecho de que las autoridades iraquíes aconsejaran repetidamente a los civiles que se quedaran en casa en lugar de huir indica que las fuerzas de la coalición deberían haber sabido que estos ataques podrían haber provocado un número significativo de víctimas civiles”, señaló.
“Los ataques desproporcionados e indiscriminados violan el derecho humanitario y pueden constituir crímenes de guerra”, advirtió AI, con sede en Londres.
Afirmó que el alarmante aumento de las bajas civiles por los bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos, así como los combates terrestres entre el ejército iraquí y el EI, ha puesto seriamente en entredicho la legalidad de esos ataques.
El pasado 17 de marzo, al menos 200 personas murieron cuando la coalición bombardeó el barrio de Al Yadida, en el oeste de Mosul, en lo que resultó ser una de las acciones más mortíferas de los últimos años.
Donatella Rovera, la asesora de AI sobre respuestas a crisis que desarrolló las investigaciones en Mosul, indicó que las pruebas recogidas sobre el terreno apuntan que los bombardeos de la coalición internacional “destruyeron casas enteras con las familias dentro”.
“El elevado número de víctimas civiles hace pensar que las fuerzas de la coalición que lideraron la ofensiva de Mosul no tomaron las medidas adecuadas para evitar la muerte de civiles, violando así, abiertamente, el derecho internacional humanitario”, declaró Rovera.
“El gobierno iraquí y la coalición internacional deben lanzar de inmediato una investigación imparcial e independiente sobre los terribles balances de muertes civiles que dejó la operación en Mosul”.
Las autoridades de Estados Unidos han enviado una delegación a Mosul para investigar la autoría del ataque que tuvo lugar el 17 de marzo contra un edificio del distrito de Al Yadida, donde murieron unos 200 civiles, según el general estadunidense Mark Milley.
Desde octubre de 2016, el Ejército iraquí, apoyado desde el aire tanto por su Fuerza Aérea como de la coalición internacional, lleva a cabo una operación para liberar Mosul, que cayó en manos del Estado Islámico en junio de 2014.












