De cada 100 feminicidios, 60 ocurren en el Estado de México, señaló la abogada feminista, Gabriela Amores Moya, por ello en la marcha del 25 de noviembre de las tres mil siluetas de víctimas de más de la mitad son de mexiquenses.

Rumbo al 25 N, madres, hermanas e hijas de víctimas de feminicidio señalaron la violencia procesal a la que se enfrentan en juicios donde los feminicidas gozan del beneficio de los derechos humanos, pero no así las familias de niñas, jóvenes y abuelas asesinadas, se dijo en la conferencia celebrada en el Museo de la Mujer.

Las madres de Wendy de Xonacatlán, Lupita de Almoloya de Juárez y de Andrea de Nezahualcóyotl también participaron en esta conferencia, donde señalaron los privilegios procesales con los que cuentan los feminicidas de sus hijas.

De acuerdo con datos del Observatorio Nacional del Feminicidio, en los últimos tres años han fallecido 20 mil mujeres y solo en 1 % de los casos hay un proceso digno, señaló Gabriela Amores Moya, abogada especialista en derechos humanos de las mujeres.