Lo han mencionado un sinfín de personalidades y dirigentes. Es necesario que la manifestación pública de inconformidad o conformidad de grupos de la sociedad, respete el derecho que tienen otros ciudadanos de transitar libremente. Lo ha señalado la Iglesia Católica regional, lo han solicitado los empresarios y el comercio organizado de todo el estado. El daño que se hace a todos en general se percibe inmediatamente en la expresión de quienes ven trastocados su rutina y su trabajo, pero también impacta después con un decremento de la productividad.
El derecho de terceros se reclama cuando alguien que no tiene porqué resultar afectado en determinada situación, en los hechos se ve perjudicado en sus actividades o bienes por personas que en uso de su derecho de manifestación, optan por dañar a la sociedad.
Afectan el derecho de terceros aquellos sectores deprimidos y no tan deprimidos que dañan la propiedad ajena durante sus movilizaciones, con la impunidad que da la turba. Aquellos que bloquean el paso a transeúntes y automovilistas en las ciudades y en las carreteras. Aquellos que impiden el acceso al comercio establecido.
El tema no es la legitimidad del motivo de la manifestación; la norma no permite y sí sanciona las afectaciones y delitos que de estos hechos se deriven. Ya suman miles las manifestaciones con agravantes de afectaciones a terceros, de años atrás a la fecha, con daño muy perceptible a la economía regional y estatal. En plena temporada vacacional, algunos grupitos han impedido reiteradamente el tránsito en las carreteras, con lo que perjudicaron a miles de turistas que al abandonar la entidad seguramente relatarán sus experiencias a quienes tendrían la intención de visitar estas tierras, lo cual será sin duda un disuasivo.
Gente de todo cuño y de todos los afanes toma la calle. Se manifiestan las organizaciones y los sindicatos, los aspirantes y los que no quieren, los que están y los que no están, en ejercicio de un derecho. Bien, pero porqué afectan a terceros, de quienes sólo obtendrán repudio para su causa.
El derecho de terceros existe y debe ser objeto de respeto. Existe, e incluso está en el Derecho Penal.
Sin embargo, hay quienes se niegan a ver esas afectaciones que dañan la economía. Argumentan que cuando se anuncia una medida considerada por ciertos sectores sociales como antipopular y surge una manifestación, sale a relucir el famoso “derecho de terceros, frase o concepto que es invocado por las autoridades de los gobiernos de turno, por comunicadores de televisión y algunos ciudadanos que sólo se limitan a repetir como loros lo que dicen los títeres de las televisoras y de la radio. Lo cierto es que pocos conocen del tema principal que es el derecho o garantía de reunión o manifestación”.
Esto es lo que se argumenta a favor de la movilización. Sin embargo, el derecho del individuo persona o del grupo colectividad, termina en el momento en que se vulnera el derecho de otro individuo o del conjunto colectividad.
Quienes promueven a ultranza estas afectaciones, tratan de convencer al colectivo general de que en el fondo, en cada manifestación, nadie resulta ser “tercero”, sino todos serían tocados por las medidas que un sector está cuestionando.
Sociedad, te estamos ayudando con los bloqueos, tratan de decir esos grupos.
Recientemente ha sido apresado un dirigente al que se le acusa de diversos ilícitos, graves algunos, e incluso de promover la obstrucción del libre tránsito. Esta acción debe llevar un mensaje claro a quienes pretenden hacer su voluntad en el medio que se desenvuelven, no respetan la ley, y si se les sanciona, responden con bloqueos en carreteras y ciudades.












