La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) estima que hasta 50 mil personas podrían estar desaparecidas tras los dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela el pasado miércoles.
Según el reporte más reciente de la agencia humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esta cifra incluye tanto a personas atrapadas bajo los escombros como a aquellas con las que sus familiares han perdido contacto debido a los cortes de comunicaciones y el desplazamiento masivo.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y tuvieron su epicentro en el estado Yaracuy. Las zonas más afectadas fueron Caracas y La Guaira, donde se registraron numerosos colapsos de edificios.
El último balance oficial difundido eleva a 589 el número de fallecidos y a más de cuatro mil 300 los heridos. Venezuela declaró Estado de EmergenciaNacional y mantiene operativos de rescate con apoyo internacional. Las autoridades advierten que las cifras de víctimas seguirán aumentando en las próximas horas.
6.8 millones de personas afectadas
Así también, dijo que hasta 6.8 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los dos fuertes terremotos que devastaron Venezuela el miércoles, según la cual aproximadamente dos millones de personas viven solo en el área metropolitana de Caracas.
La ONU aclara que se trata de una evaluación preliminar, que se actualizará a medida que continúen las evaluaciones sobre el terreno.
Suman 920 muertos
Casi mil muertos es el saldo del doble terremoto, a medida que crece la impotencia por la falta de ayuda oficial para rescatar a sobrevivientes de forma rápida. En La Guaira parece que hubiera caído una bomba nuclear. Altos edificios se derrumbaron como castillos de naipes y quedaron transformados en montañas de arena y escombros.
Llegan socorristas
Los primeros cuerpos de socorristas extranjeros ya comenzaron a trabajar en este país en crisis, con un sistema de salud colapsado y precarios cuerpos de rescate. Pero las tareas de rescate avanzan lentamente, y hay cuerpos aún visibles bajo los escombros.
La gente clama por ayuda a medida que pasa el tiempo y la posibilidad de hallar sobrevivientes se esfuma.












