Como un “grave problema que ni la autoridad, ni la iglesia, ni la sociedad civil pueden ignorar, calificó la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) a las víctimas y desaparecidos del país, quienes “esperan un pronunciamiento que los acompañe en su indignación”.
El editorial del semanario religioso Desde la Fe, retomó cifras del estudio: “Los desaparecidos nos faltan a todos”, publicado por la CEM, en donde además de dar a conocer acciones que realiza la iglesia en México en favor de familias que sufren la muerte de un ser querido a causa de la violencia se hace un diagnóstico de las desapariciones forzadas del país.
En este estudio los obispos mencionaron que ahora se sabe que hay personas desaparecidas en casi todos los lugares y a todos los niveles.
Bajo el título “México, en situación de desastre”, el artículo detalla que las noticias de los hallazgos de fosas clandestinas y de desaparecidos “deben increpar a los ciudadanos, especialmente a los católicos, acerca de los valores que se deben ponderar y de la urgente necesidad de un despertar hacia Dios, porque la violencia ha alcanzado a nuestras familias, y el pueblo de México no debe acostumbrarse, ni ser indiferente ante esta cruda realidad”.
Por último, se subrayó que las víctimas esperan conocer la verdad y tener una reparación del daño “cosas que aún no tienen claridad ni consistencia en el Estado mexicano, que parece más bien quebrado ante el miedo y el terror”.












