Una red criminal que reclutó a personas de la tercera edad para traficar heroína y morfina por tierra de Colombia a Ecuador y por avión desde las principales terminales aeroportuarias ecuatorianas a México y Estados Unidos, fue desarticulada por la policía antidroga colombiana con la captura de 20 personas, anunciaron hoy lunes fuentes oficiales en Bogotá.
La Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia reveló que la organización criminal contrató a personas de la tercera edad para que ingirieran la droga y la llevaran primero a Ecuador, donde otros miembros de la organización reclutaron a ciudadanos de condición similar para que la introdujeran a su cuerpo y la transportaran a México y Estados Unidos.
“Cuando los pasantes estaban listos, recibían la mitad del pago. Estas personas sólo tenían en sus teléfonos una dirección en Ecuador en donde el destinatario los esperaba para que expulsaran la droga”, puntualizó el informe, del que El Universal tiene copia.
Los envíos de la droga fueron coordinados en una residencia que operó en un salón de belleza utilizado como fachada en la ciudad colombiana de Pasto, en el sureño departamento de Nariño que es fronterizo con Ecuador.
Entre los miembros ya capturados de la organización, e identificados como “Peter”, “Edward” y “Rosa” tuvieron la misión “de reclutar a los viajeros, a quienes seducían ofreciendo dinero para ingerir la droga vía oral”.
Continuidad. Luego de garantizar el ingreso de la droga a suelo ecuatoriano, un “coordinador” en Ecuador planificó el traslado de las mercancías ilícitas a México y Estados Unidos, también mediante la modalidad de ingeridos o introducidos, desde las principales terminales aéreas de ese país, reconfirmó la Dirección a una consulta de este diario.
“En algunos casos también salían por Colombia” en ruta a México y EU, recalcó. No se dieron más detalles sobre el tráfico de las sustancias ilegales desde Ecuador a México y Estados Unidos.
La cadena de narcotráfico fue desbaratada mediante la “Operación Diamante”, ejecutada por la Policía en coordinación con la Fiscalía General de Colombia y agencias internacionales de inteligencia, según la Dirección.
La Operación 2permitió desmantelar la organización criminal que mantenía una estructura de producción de drogas mediante la adecuación de laboratorios en zonas de difícil acceso para, posteriormente, reclutar a personas de la tercera edad como pasantes de droga en vehículos de servicio público” a través de los pasos de frontera hacia Ecuador, agregó.
Las autoridades colombianas capturaron a ocho “mulas” “burros” o “correos humanos de droga” en diversas acciones policiales durante este año y que, de acuerdo con el reporte, “delinquían mediante las modalidades de ingeridos e introducidos”. Con esos arrestos, los agentes antidroga investigaron el origen y la procedencia de la sustancia incautada, añadió.
“A esta organización narcotraficante se le incautaron 63 kilos de heroína y se le desmanteló un laboratorio con 150 kilogramos de insumos sólidos y 80 galones de insumos líquidos”, aparte de que hubo 12 capturas por orden judicial y 8 en flagrancia.
El trabajo “permitió afectar las rentas criminales y evitar que se llevara a cabo la comercialización de la droga a nivel nacional e internacional”, agregó.
Los indicios “apuntaron a un cabecilla” oculto en la ciudad colombiana de Ipiales, ubicada en Nariño y que está sobre la frontera con Ecuador. El hombre, conocido como “Carlos” o “Caliche”, se encargó de definir las funciones de los integrantes de la organización con órdenes que envió mediante mensajes de texto “para que se ejecutaran al pie de la letra”, aseguró.












