Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México, descartó que el asesinato de dos sacerdotes en Poza Rica, Veracruz, y el del cura de Michoacán estén relacionados con algún tipo de “venganza” contra la Iglesia católica por su oposición a los matrimonios igualitarios, lo cual sería un “oportunismo irresponsable”, mientras que la filtración de los nombres de supuestos sacerdotes homosexuales, en la cual está incluido, sí lo es.
El presbítero dijo que en la muerte de Alejo Nabor Jiménez Juárez y de José Alfredo Suárez de la Cruz, los curas de la Diócesis de Papantla, todo apunta a que fue un hecho cometido por el crimen organizado.
Sin embargo, pidió ser pacientes en el resultado de las investigaciones, tanto en este caso como en el de el sacerdote de Puruándiro, Michoacán, para no adelantar hipótesis que se relacionen con la postura de la Iglesia respecto al matrimonios igualitario.











