El presidente de la Academia para la Vida del Vaticano aseguró que da “asco” el intento de desconectar a un bebé enfermo del respirador que lo mantiene con vida y calificó de “un horror” que esto lo decidan los tribunales.
Vincenzo Paglia comentó en esos términos el dramático caso de Charlie Gard, un niño británico de 10 meses cuyos padres luchan por darle una opción ante el “severo Síndrome Infantil de Encefalopatía Mitocondrial” que le “priva de la energía necesaria para vivir”.
“Hablar de ‘desconectar’ a un enfermo me da siempre asco. A una persona no se le desconecta nunca, al contrario”, precisó el prelado.
Caso
El caso de Charlie conmovió a la opinión pública internacional la semana pasada, cuando se supo que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó un recurso presentado por los padres contra una decisión de la justicia inglesa de autorizar la desconexión del respirador.
En una primera reacción, el viernes 30, Paglia recordó que “jamás se puede poner en práctica gesto alguno que ponga fin intencionalmente a la existencia humana”, pero reconoció que existen “límites a lo que se puede, dentro de un servicio al enfermo que debe continuar hasta la muerte natural”.
Ese mismo día, los padres consiguieron “un tiempo extra” para el niño, pero les fue impedida la posibilidad de llevarlo a su casa. Esto último generó gran indignación.
El papa envió un mensaje en la red social Twitter: “Defender la vida humana, sobre todo cuando está herida por la enfermedad, es un empeño de amor que Dios confía a cada uno”. Un pronunciamiento criticado desde diversos sectores pro-vida dentro de la Iglesia, que lo consideraron ambiguo e inútil.
Dos días después, la tarde del domingo 2 de julio, el portavoz vaticano Greg Burke emitió otra declaración: “El santo padre sigue con afecto y conmoción el caso del pequeño Charlie Gard y expresa la propia cercanía a sus padres. Por ellos reza, deseando que no se desatienda su deseo de acompañar y cuidar hasta el final al propio bebé”.
Este mensaje fue considerado como un cambio de postura con lo expuesto, antes, por la Academia para la Vida. Una especie de corrección pública.











