Desorganización, caos en las labores de rescate de personas y cuerpos y la falta de un mismo mando en las zonas siniestradas donde operaron el Ejército, Marina, Policía Federal y el Gobierno de la Ciudad de México, observó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en los primeros días de la emergencia en la capital por el sismo del 19 de septiembre pasado.
Además, asentó el organismo en diversas actas circunstanciadas levantadas durante la crisis, no se aplicaron protocolos y normas en el manejo de cadáveres por la inmediatez de la contingencia y hubo constante rectificación en procedimientos de comunicación entre familias de víctimas y autoridades federales y de la capital, así como falta de uniformidad en la metodología de trabajo y comunicación social en lugares afectados.
En un comunicado, el titular de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, informó que inició las investigaciones por presuntas violaciones a derechos humanos por las 127 quejas recibidas, para lo cual ya solicitó información al respecto a distintas autoridades federales, estatales y municipales.
Explicó que de esas quejas 119 ya están debidamente calificadas y ocho aún pendientes.
Reveló que en Chiapas se visitaron los municipios de Arriaga, Pijijiapan, San Cristóbal de Las Casas, Tapachula y Tonalá, donde no se recibieron escritos de queja, pero se elaboraron 10 actas circunstanciadas de las cuales se desprende que en Pijijiapan únicamente hay 15 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional que realizan remoción de escombros y apoyan el reparto de despensas a personas damnificadas, y en la comunidad de Nueva Urbina hay 13 viviendas con daño total y 500 personas damnificadas.
A su vez, González Pérez reveló que el Estado de México se visitaron los municipios de Calimaya, Coatepec Harinas, Tenango del Valle, Ocuilan, Ixtapan de la Sal, Joquicingo, Malinalco, San Antonio la Isla, Tenancingo, Tonatico, Villa Guerrero y Zumpahuacán, donde sobresale el apoyo solicitado en la comunidad Reforma Agraria.












