El titular de la dependencia, Rodolfo Ríos Garza, informó que hasta el momento se tiene acreditado que la única responsabilidad recae en el chofer, Carlos Chávez, ya que era el encargado de realizar las maniobras de abastecimiento.
“Ya se realizaron diversos dictámenes que constan en la carpeta de investigación, los que preliminarmente señalan que la fuga se da en el sistema de trasiego de la propia pipa, en la válvula de purga que está pegada al recipiente”, detalló.
En entrevista, el funcionario señaló que el punto de ignición se suscitó en el interior del Hospital Materno Infantil, debido a que el gas viajó por la parte inferior del mismo por su propio peso, que es dos veces mayor al del aire.
Detalló que hasta el momento se continúa drenando gas de la pipa y hasta que esta operación termine los peritos podrán emitir un dictamen preciso, incluso la empresa podrá realizar su propia evaluación sobre las causas de la explosión.
Indicó que Carlos Chávez, el conductor del camión abastecedor, sigue hospitalizado, pues tiene quemaduras en diferentes partes del cuerpo, y hasta que los médicos lo determinen podrá presentarse ante la juez de control para la audiencia de imputación.
Siguen graves 10
El secretario de Salud capitalino, Armando Ahued Ortega, indicó que 10 de los 20 lesionados que se encuentran hospitalizados se reportan graves, seis de ellos son adultos y cuatro niños.
Entre los lesionados de gravedad, figura un niño que recibe atención especializada en Galveston, Texas, y mientras tres más permanecen en el Hospital ABC, añadió.
Mientras cinco adultos continúan su tratamiento en los hospitales Xoco y Balbuena, y el camillero fue trasladado al Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), detalló Ahued Ortega.
Además se realizó ocho pruebas de ADN a los recién nacidos y a sus padres para conocer su identidad, lo que permitió que el pasado fin de semana el Instituto de Ciencias Forenses entregará dos de ellos a sus familiares.












