Despertar al país

Despertar al país

El debilitado espectro de una Ciudadanía Social efectiva en el país o del derecho concreto de muchos mexicanos a un mínimo de bienestar material por el simple hecho de ser mexicanos, ha permitido que se erosionen las otras dos nociones de ciudadanía que empezaban a consolidarse en México.

La Ciudadanía Jurídica, que es la aplicación de la ley en todo el territorio y a todos por igual, y la Ciudadanía Política, traducido en el derecho a elegir sin coerción a los gobernantes, han sido comprometidas al establecerse un intercambio de facto con amplios sectores de la población.

El intercambio pragmático de una “política del refrigerador”, donde a cambio de apoyos y programas subordinados de forma personalísima, millones de mexicanos dan su respaldo incondicional al régimen.

Eventualmente es cierto que la acumulación de malas decisiones sobre el destino de la inversión pública, el ambiente económico y gestión gubernamental en general, crean una crisis seria y muchos piensan que eso hará la diferencia en el 2024 o en el 2030, o en un futuro. Nada más ingenuo que esa ecuación.

En un país en crisis, los apoyos gubernamentales entregados personalmente se vuelven cada día más importantes para sus beneficiarios. El incremento de la pobreza, la inflación, la violencia y las fallas de la economía rural hacen que más mexicanos dependan del “pacto del refrigerador” y tales apoyos se vuelven imprescindibles para la población forzada por sus necesidades.

El deterioro generalizado de las condiciones de bienestar en el país no debilita a Morena, por el contrario, lo consolida y en algunos casos amplían sus bases secuestradas.

En un país en crecimiento, generando empleos bien pagados, creando nuevas oportunidades económicas y de movilidad social vinculada a la productividad, los apoyos gubernamentales tenderían a ser irrelevantes para las familias que estarían en condiciones de generar su propia prosperidad sin necesidad de asistencialismos.

Quien crea que en el 2024 el deterioro económico y social va a despertar al país se equivoca. Ese es el escenario soñado de algunos partidos. Ahí ellos salen ganando. La amenaza real para el partido en el poder es un país que se despabila, donde los mexicanos puedan ver más allá de la urgencia inmediata y reclamen de nuevo y como mayoría la unidad nacional y la despolarización social, decisiones públicas razonables y la despolitización de los programas sociales, educativos, de salud y fomento económico que hoy se enmascaran. Hay que tomar nota ya.