De los 35 fallecidos en la detonación en cadena del tianguis de San Pablito, Tultepec, Estado de México, más de la mitad eran vendedores y productores de pirotécnica; sus restos son velados y llegarán a sus hogares para recibir el último adiós. Los cuerpos de Clara, Desideria y Ángeles, una pequeña de once años, fueron sepultados en Xahuento y en San Martín, después de que los pobladores las despidieron en la parroquia de la Virgen de Loreto. El Universal












