Al mediodía de ayer, los desplazados de comunidades del municipio de Leonardo Bravo, en la Sierra de Guerrero, comenzaron a regresar a sus pueblos después de huir por la irrupción de un grupo armado el pasado domingo.
Después de cinco días de haber permanecido en el auditorio municipal en Chichihualco, custodiados por militares y policías, los dos mil pobladores de ocho pueblos comenzaron su regreso.
Derivado del enfrentamiento entre autodefensas y hombres armados, otros 400 pobladores llegaron al municipio de Leonardo Bravo; el gobernador Héctor Astudillo calificó como un problema grave de “seguridad nacional” la violencia en el estado
Los desplazados van en una caravana de unos 105 carros, todos custodiados por policías y militares.











