El deterioro del mercado laboral juvenil a causa de la pandemia no sólo mete presión a sus condiciones de vida material, sino también a las emocionales, llevando a algunos a una profunda depresión y ansiedad que incluso los hace pensar en el suicidio, advierten especialistas.
La pandemia de covid-19 es un fenómeno que ha afectado varias esferas, especialmente la situación económica y laboral de los jóvenes, señala Erika Villavicencio-Ayub, coordinadora e investigadora de Psicología Organizacional de la UNAM.
“El suicidio entre los jóvenes es un tema relevante; creo que se desconoce mucho de este tipo de trastornos”, comenta.
Se han perdido millones de empleos, miles de organizaciones han bajado las cortinas, disminuido sueldos y muchos jóvenes han abandonado el mercado laboral por sentir que no tienen oportunidades, menciona.
“No tenemos cifras de qué tanto impactó la pandemia en su salud mental, pero lo que sí advertimos es que ha aumentado la demanda de jóvenes por atención sicológica”, destaca Paulina Landgrave, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.
En México hay un alto índice de prevalencia en trastornos mentales, dice Villavicencio-Ayub, “y nuestra cultura no ayuda a identificarlos y gestionarlos”.
Son jóvenes que, puede ser que en medio de la pandemia de Covid-19, sufren violencia intrafamiliar y les urge salir del hogar, rentar un lugar propio o tener algún ingreso para ayudar a la familia, pero no encuentran empleo y, cuando lo consiguen, es en la informalidad, en condiciones insatisfactorias y con sueldo muy bajo para cubrir sus necesidades, explica la especialista.
La situación también es un llamado a pensar en políticas públicas, subraya Landgrave. “Si bien se ha avanzado en regular la cultura y condiciones de los trabajadores, falta mayor supervisión de autoridades para que las organizaciones cumplan la ley”.











