Deuda, riesgo para estabilidad financiera

Deuda, riesgo para estabilidad financiera

La vulnerabilidad del sector empresarial y de los hogares aumentó durante la pandemia ante un mayor endeudamiento para hacer frente al impacto de Covid-19, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Lo anterior representa un riesgo para la estabilidad financiera si se retrasa la recuperación económica al no poder salir totalmente de la emergencia sanitaria, enfatizó.

Al difundir el contenido del nuevo Informe de Estabilidad Financiera, previo a la reunión virtual de otoño del FMI y el Banco Mundial, el consejero financiero y director de Asuntos Monetarios y Mercados Financieros, Tobias Adrian, destacó las medidas de apoyo para las empresas y familias para sobrevivir durante la pandemia.

“Las medidas de política han permitido a las empresas y hogares hacer frente a la escasez de efectivo experimentada durante los cierres de actividades económicas, al contraer más deuda”, señaló.

Estableció que si bien este préstamo adicional que recibieron muchas unidades productivas ayudó a evitar una ola de quiebras en la primera etapa de la crisis, también ha llevado a una mayor carga de la deuda empresarial.

Incluso, subrayó que muchas de estas empresas ya tenían muy altos niveles de deuda antes de la crisis, y ahora el endeudamiento en algunos sectores está alcanzando nuevos máximos.

Explicó que esto significa que los riesgos de solvencia se renovaron y se desplazaron hacia el futuro.

“Las presiones de liquidez podrían transformarse fácilmente en insolvencias, especialmente si la recuperación se retrasa”, alertó.

Pruebas de estrés

Tobias Adrian señaló que el reporte muestra que algunos sistemas bancarios pueden sufrir importantes déficit de capital porque un gran número de empresas y hogares no podrán reembolsar sus préstamos.

Con ello, se pondrá a prueba la resistencia del sector bancario que inició la crisis de Covid-19 con una situación de mejor solvencia y mayor capital respecto a 2008.

Una vez que la pandemia esté bajo control, una agenda sólida de reforma financiera podría centrarse en reconstruir las reservas de capital bancario, fortalecer el marco regulatorio para las instituciones financieras e intensificar la supervisión prudencial para contener los riesgos en un entorno de tipos de interés “más bajos durante más tiempo”, recomendó.