Día de muertos Vs halloween

Día de muertos Vs halloween

Los días uno y dos de noviembre son sinónimos de fiesta en nuestro país, pero no de cualquier festividad, ya que la invitada principal es uno de los grandes temores con la que el ser humano ha aprendido a vivir: La muerte.

No obstante, en México, estamos acostumbrados a no temerle, incluso la encontramos familiar y jugamos con ella. La aceptamos como una consecuencia necesaria, como parte de la vida y estos días nos sirven para departir con los muertos y rendirles homenaje.

Durante esta celebración, el símbolo o glifo que la distingue aparece por doquier, se le evoca en todo momento y se representa en una sola figura: La calavera. Presente en el papel picado, en figuras hechas de diversos materiales como azúcar, chocolate o amaranto hasta de barro o migajón, de papel maché o plástico, en versos literarios, hasta en murales en donde se ve elegantemente vestida paseando por la alameda, la calavera, es sin duda, una de las piezas fundamentales de nuestra celebración multicolor.

Pero fue José Guadalupe Posada (1852-1913), uno de los grandes ilustradores del siglo XIX, quien nos daría la famosa imagen de la Catrina o la Muerte dándole ese toque burlesco propio de las calaveritas, haciéndola toda una tradición que conservamos hasta nuestros días.

Por otro lado, la celebración del halloween, que significa “víspera de todos los santos”, deviene de la fiesta celta del Samaín, una fecha elegida como “día de transición” entre el verano y el invierno, en dónde coincidía la reducción progresiva de horas de luz y servía para festejar el fin de la temporada de cosecha. Durante este día, los pueblos celtas creían que la frontera entre los vivos y los muertos se diluía, por lo que espíritus, benévolos o malignos, podían regresar al mundo.

Para ahuyentar a los malignos utilizaban trajes y máscaras, asimismo ofrecían ofrendas a los difuntos. Actualmente, la gente se disfraza y sale a la calle a pedir dulces. Las fechas son muy cercanas a la celebración cristiana de todos los santos, el 1 de noviembre, pues el halloween se celebra el 31 de octubre y se lleva a cabo, principalmente, en Estados Unidos y en las islas británicas.

Dada a la cercanía tanto geográfica como cultural, México ha importado esta tradición. Poco a poco ha ido ganando terreno en nuestro país y las calabazas, brujas, vampiros y otros personajes han tomado protagonismo, ganando la escena a nuestra tradicional calavera.

Pero ¿será un desplazamiento o más bien una apropiación de una nueva cultura? ¿Nuestra calavera podrá convivir con las brujas y las calabazas? ¿O tarde o temprano, será desplazada por ellas?

Todas estas tradiciones que nos han distinguido como mexicanos no podemos perderlas de vista. No obstante, la introducción de nuevas formas de festejar ciertas celebraciones, como el Halloween proveniente de nuestro vecino del norte Estados Unidos, nos ha hecho preguntarnos si llegará el día en que éstas desplacen a lo propio.

Más bien habría que plantearnos los nuevos significados que podríamos darles a las festividades sin perjudicar a lo nuestro, para que la calavera con su característica picardía siga haciendo de las suyas en estas fechas.