El Día Internacional de la Mujer, también conocido como “8M”, es una de las fechas más importantes para miles de mexicanas. Año tras año, alrededor del mundo se realizan marchas para conmemorar la lucha de las mujeres por la igualdad, la no violencia y el ejercicio efectivo de sus derechos.
La Ciudad de México no es la excepción y este 8 de marzo decenas de mujeres se congregarán en las calles para alzar la voz. La capital de la república se pintará de violeta y resonarán consignas a favor de la libertad y seguridad de mujeres y niñas.
Por lo anterior, las interesadas en unirse a los contingentes contarán con diferentes puntos de partida, siendo el Monumento a la Revolución el principal. Pero ¿qué otros habrá?
En Monterrey, la convocatoria de la Asamblea Feminista NL partirá desde la Explanada de los Héroes, sobre Ignazio Zaragoza, a las 18:00 horas.
El colectivo Brujas del Mar, en Veracruz, lanzó una convocatoria para la marcha del 8M en Boca del Río a las 18:30 horas. Este contingente saldrá desde la Plaza Dorada, atravesando por el bulevar Manuel Ávila Camacho y llegará a la Plaza de los Valores.
Para el caso de Guadalajara, la Red Feminista participará en la marcha del 8 de marzo en punto de las 15:00 horas. La colectiva saldrá desde la Plaza Imelda Virgen, con dirección a la Glorieta de los Desaparecidos.
En Querétaro, la colectiva Raíces Violetas partirá este 8 de marzo desde la Alameda Hidalgo a las 16:00 horas.
Hay 21.5 millones de mujeres excluidas del mercado laboral en México
En México hay 21.5 millones de mujeres en edad de trabajar excluidas del trabajo: 4.4 millones están desempleadas, buscando trabajo o disponibles y sin impedimento para trabajar. Además, hay 17 millones que no están disponibles debido a que realizan labores de cuidado y domésticas, sin remuneración alguna, advierte un reporte elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP).
“La desigualdad que violenta los derechos de millones de mujeres en México tiene una raíz económica: carecen de ingreso propio por no tener trabajo o, peor aún, por no poder salir a buscar trabajo y carecer del ingreso suficiente para cubrir las necesidades básicas, lo cual les impide superar el umbral pobreza”, afirma Paulina Gutiérrez, integrante de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
Y agrega: “(…) en sí mismas, estas situaciones de exclusión y precariedad laborales son una violación al derecho humano al trabajo de las mujeres, y, además, son causa de otras desigualdades como, por ejemplo, en el acceso a la salud, a vivienda digna, al tiempo libre e, incluso, a la participación ciudadana y política”.
Las labores no remuneradas de las mujeres tienen un valor económico equivalente a 26 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) del país, y aun así se les cataloga como población “no económicamente activa”.
En los últimos 18 años (de 2005 a 2022) la proporción de mujeres no disponibles debido a labores de cuidado y domésticas pasó de 98 a 93 %; es decir, apenas bajó cinco puntos en casi dos décadas. A ese ritmo, al país le tomaría otros 16 años bajar a 90 % (en 2038) y hacia el inicio del siglo XXII, en el año 2100, podría llegar apenas al 70 %.
Mujeres desempleadas
Las mujeres tienen una participación laboral del 40 %, pero aportan el 60 % del desempleo. En realidad, la tasa de desempleo de las mujeres es de 15.7 %, considerando tanto a las desocupadas como a las disponibles, mientras que la tasa general de desempleo es de 11 %. Todo ello de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Trabajos precarios
Además de las mujeres excluidas, hay 23.6 millones de mujeres con trabajo, pero siete de cada 10 (16.3 millones) carecen del ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza, y seis de cada 10 (14.1 millones) trabajan sin acceso a los servicios de salud y protecciones de seguridad social.
Asimismo, más de la mitad de las mujeres ocupadas (13.2 millones) tienen trabajos informales y más de la cuarta parte (6.1 millones) trabaja en condiciones críticas.
Si solo nos enfocáramos en quienes tienen trabajo formal, de 8.4 millones de mujeres registradas en el IMSS, cuatro millones —casi la mitad— carecen de ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza. Pese a lo que se cree, casi seis de cada 10 de las mujeres con trabajo formal y sin ingreso suficiente, trabajan en grandes y medianas empresas (57 %).
Mujeres, con mayor riesgo
En total hay 28.4 millones de mujeres sin ingreso laboral propio, sumando a mujeres excluidas y a las que tienen ingreso cero, lo cual las coloca en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad.
Un dato muy preocupante es que México ocupa el lugar 145 en una lista de 179 países por su baja tasa de participación laboral de las mujeres. La exclusión de las mujeres a un trabajo remunerado es mayor a muchos países de América Latina y el Caribe, así como de la OCDE y otros países de ingreso medio alto, como lo es México.












