Armando Calderón nació en el municipio de Calcahualco, zona montañosa de Veracruz. El cafeticultor desde hace 50 años trabaja en la siembra de café.
En esta entidad, la franja del café abarca de Coatepec a Orizaba, Veracruz, donde su ubicación geográfica permite a la tierra beneficiarse de las aguas del Pico de Orizaba y el Cofre de Perote.
Armando dijo que ama este oficio, aunque es poco redituable. El empresario comentó que los meses de diciembre y enero son para cortar cereza de café.
“Familias enteras caminan entre la plantación y las van retirando de manera artesanal, sin el uso de máquinas, para que conserven su pureza”, aseguró.
Al fruto maduro se le conoce como cereza, uva o capulín. Comentó que la planta requiere de climas cálidos con alto nivel de humedad.
Sin embargo, en la región hay preocupación porque en los últimos años el hongo llamado roya ha provocado afectaciones a las plantaciones.
“La preocupación es porque Veracruz, junto con Chiapas, Guerrero, Oaxaca, son de los principales productores de café”, dijo.
Supera las alturas
En Veracruz hay un dicho: “el buen café no necesita azúcar y el malo no se la merece”, debido a que ese estado es uno de los principales productores de café a nivel nacional, solo detrás de Chiapas y Oaxaca.
De los 204 municipios de Veracruz, 50 producen el grano y de esos solo 22 producen café de calidad.
Las más renombradas son Córdoba, Cuatlan, Ometusco, Coatepec, Zongolica, además de Chocamán, Ixhuatlán del Café, Atzacan Coscomatepec y Huatusco, los cuales producen café de altura.
Sus características organolépticas van desde aromas a cítricos, notas florales con una acidez media-alta, en contraparte del grano chiapaneco el cual es más suave y aromático.
En la comunidad de San Bartolo, a 20 minutos de Córdoba, 23 familias dependen de este grano. Esta es la única localidad que produce café Arábica orgánico de altura. Las plantaciones están a mil 350 metros sobre el nivel del mar.












