En un reciente reporte de la Comisión Federal se indica que este octubre han bajado las tarifas eléctricas respecto a igual mes del año pasado, con lo cual suman diez meses de reducciones consecutivas. La nueva empresa productiva del Estado indica que los montos para el sector industrial bajarán entre 22 y 31 por ciento este mismo mes respecto del mismo mes de 2014; para el comercial, entre 8.0 y 10 por ciento, y para el doméstico de alto consumo se reducirán 7.7 por ciento.
De acuerdo con la Comisión, una vez aprobada la reforma energética y tras un período determinado, los beneficios en ese sentido hacia la población son una realidad.
Desde hace años, a partir de 1986 cuando comienza un incremento de precios por la disminucióm de subsidios, ha habido cierta inconformidad por parte de usuarios, a las que se han sumado algunos legisladores federales.
Desde los años noventa se observaba malestar, pero también acciones de diversas administraciones estatales que han tratado de buscar alternativas con la empresa. Han establecido mesas de trabajo en las que trataban de hallar soluciones al problema social y de los Ayuntamientos, ya que muchos municipios tienen dificultades para liquidar su cuenta de energía por alumbrado y bombeo de agua de sus sistemas.
A finales de los años 90 había más expresiones de inconformidad ante el pago doméstico. Pero también, empresarios y los estratos deprimidos de la sociedad, resentían esta situación.
Sin embargo, ahora es evidente la reducción de la que habla la empresa, en los tres sectores a los que cita. También es correcto el dato sobre el tiempo en que esto ha ido registrándose. Es necesario también reconocer esto que beneficia directamente al sector doméstico, que es tal vez la parte más sensible. También debe remarcarse que si persisten problemas de pago en algunos municipios, en lo que se refiere a la electricidad para alumbrado público y suministro de agua, es reponsabilidad de quienes han estado administrando, pues lo mismo adudan a la Comisión Federal que a todo tipo de proveedor. Es decir, no deben porque compren energía cara, sino que no han sabido administrar y además han heredado un deuda por ese concepto.
No obstante, también necesario mencionar que recientemente la Procuraduría Federal del Consumidor informó que la Comisión Federal de Electricidad es todavía el “principal cliente” de la dependencia, al ocupar el primer lugar en quejas, las cuales corresponden en su mayoría a cobro indebido. Los motivos más frecuentes son errores, negativa a corregirlos, entre otros.
Mayor transparencia en los cobros, suficiente información al usuario, atención satisfactoria a las quejas y denuncias, pero principalmente, una correlación entre el cobro y el entorno socioeconómico, es lo que parece requerir la solución del problema.
Por su parte, la Comisión indica que las tarifas de energía eléctrica reflejan sólo parcialmente los costos de producirla y entregarla a los consumidores, particularmente al sector doméstico, puesto que cuentan con subsidio, el cual se irá retirando paulatinamente.
Ahora que se habla de establecer políticas y estrategias para suministrar electricidad a las comunidades rurales y zonas urbanas marginadas a menor precio, es necesario también que haya mayor responsabilidad de parte del consumidor, pues en no pocas ocasiones proponen tarifas que serían insostenibles.












