En el primer trimestre del año, la venta de vivienda nueva disminuyó 4 %, en comparación con el mismo periodo del año anterior, debido a una menor comercialización de vivienda del segmento social, según cifras de Banorte.
La vivienda social presentó una caída de 34 % en el volumen de ventas con sólo mil unidades vendidas.
La vivienda media también presentó una caída en ventas con tres mil 035 unidades, un 7 % menos respecto al mismo periodo del año anterior.
En cambio, la vivienda residencial y residencial plus presentaron un incremento de 15 y 17 % en ventas, respectivamente.
Durante el Foro de Innovación Financiera Canadevi 2022, Roberto Carlos Gándara, director ejecutivo de Crédito Hipotecario de Banorte, comentó que estas caídas en la colocación de vivienda del segmento de precio más bajo responde al impacto de la crisis económica ocasionada por la pandemia, donde la vivienda social y media son las más afectadas con menos proyectos en construcción.
“Vemos una inflación bastante alta y un costo de los insumos para la construcción de nuevos desarrollos que se han venido incrementando de manera importante en un 20, 30 o 40 %.
“La producción limitada en muchos componentes afecta el tema de la vivienda”, indicó Gándara.
En cuanto a precios, prácticamente todas las viviendas subieron de precio en los primeros meses del año, aunque en menor medida los segmentos residencial y residencial plus.
Gándara comentó que los desarrolladores están disminuyendo sus márgenes de ganancia para no trasladar al precio final todo el incremento de precio de los insumos, para tratar de buscar un continuo crecimiento en ventas.
En total, al cierre del primer trimestre del año, Banorte tenía el registro de cuatro mil 300 proyectos vigentes de vivienda nueva, lo que representa 515 mil viviendas en proceso de construcción, de las cuales, el 60 % ya presentaba un avance en ventas.











