Investigadores presentaron la Encuesta Nacional sobre Creencias y Prácticas Religiosas en México, la cual revela que desde la década de los 80 del siglo XX, en el país se ha registrado una transformación acelerada en la diversidad religiosa.
De acuerdo con el estudio, en las fronteras norte y sur de la República Mexicana es donde se observa más esta diversidad religiosa, donde el catolicismo ha perdido presencia entre la sociedad mexicana.
Los investigadores Ángela Renée de la Torre Castellanos y Alberto Hernández Hernández mencionaron que los indígenas y grupos que viven en zonas marginadas de las grandes urbes se suman a las nuevas iglesias que han surgido en el país, debido a que los incorporan.
De la Torre Castellanos, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), expuso que 95.1 por ciento de la población mexicana pertenece a una religión y 4.9 por ciento no.
Detalló que después de la religión católica, la agrupación religiosa que tiene mayor presencia en el país son los Testigos de Jehová, en 97 por ciento de los municipios.
Además se observa un crecimiento de grupos sin religión o que buscan diferentes alternativas de “espiritualidad”, y este fenómeno se ha dado desde hace aproximadamente cuatro décadas.
“Ahora observamos cómo crecen los grupos que buscan el Karma y la reencarnación, y tienen una presencia entre una tercera parte de la población; sin embargo, muchos de ellos profesan la religión católica”.
De acuerdo con el estudio, 89.6 por ciento de los mexicanos no han cambiado de religión, pero un 10.4 por ciento sí lo han hecho, bajo el argumento de que su religión anterior ya no le satisfacía.











