Documentan red de abuso de niños de kínder en México

En planteles públicos y privados de la Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Baja California, Morelos, San Luis Potosí y Oaxaca, la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODI) documentó casos de violencia extrema y sexual ejercida contra niñas y niños de 18 preescolares.

De acuerdo con el reporte “Es un secreto. La explotación sexual infantil en escuelas”, elaborado por la ODI, existen patrones de violencia sexual ejercida por maestros, directivos, personal administrativo y de intendencia.

El documento reveló que las víctimas, de entre 3 y 7 años de edad, fueron agredidos al interior o sacados de las escuelas para cometer diversos actos de abuso sexual en su contra.

“La magnitud de estos actos reportan que las víctimas también fueron atadas, amagadas y penetradas de diversas formas denigrantes y humillantes que incluyeron el uso de papel sucio con excremento. Las víctimas describen, además, que fueron sacados de la escuela, sedados y posteriormente, amenazados con la exigencia de que guardaran silencio”, señala el informe.

Ataques con jeringas y cuchillo

Otro caso que expone la ODI sucedió en 2012, cuando tuvo conocimiento que en el preescolar público Laura Elena Arce Cavazos, ubicado en el Estado de México, varias niñas y niños denunciaron a seis adultos que los atacaban sexualmente de manera conjunta.

“De las diez declaraciones conocidas por la ODI, dos niños refieren ser penetrados con jeringas con agua y tres niños muestran cortadas en sus piernas que dicen fueron infligidas por algún maestro con un cuchillo durante la agresión. Tres de los 10 declarantes describen que les tomaban fotografías o video”, expone el documento.

Señala que tras la resistencia de las autoridades para reconocer los derechos de participación de las víctimas, todas las víctimas salvo una desistieron de participar en el caso. En el 2015 se logró obtener una sentencia condenatoria contra de uno de los seis adultos nombrados como agresor.

Según el reporte, del total de las víctimas, 37 refirieron tocamientos por parte del adulto o haber sido obligadas a tocarse entre ellas; 11 describieron actos que constituyen violación equiparada; ocho reportaron agresiones físicas; tres señalaron que fueron obligados a observar sexo entre adultos; 17 describieron a un maestro exhibiéndose ante el salón entero; cuatro que fueron amarrados; dos mencionaron haber sido amordazados con cinta; mientras que siete aseguraron haber sufrido abuso frente a un grupo de niños y niñas.

La ODI sostiene que la Fiscalía General de la República (FGR), que dirige Alejandro Gertz, ha tenido conocimiento de estos casos desde hace años. Sin embargo, cada uno se investiga de manera aislada como simples casos de abuso sexual que coinciden en una escuela.