El exgobernador de Veracruz, el priista Javier Duarte de Ochoa, y sus principales funcionarios enfrentan un total de 60 denuncias penales del fuero común por presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos.
Las denuncias presentadas por el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) reportaron un presunto daño patrimonial por más de 30 mil millones de pesos, es decir una cuarta parte del presupuesto anual de la entidad.
De acuerdo con documentos oficiales del Orfis y el contenido de las denuncias, el mayor número de anomalías encontradas en el sexenio duartista fueron en temas de la salud, es decir en irregularidades en construcción de hospitales y clínicas.
Las auditorías del órgano de fiscalización encontraron hospitales abandonados, sin construcción a pesar de ser reportados como concluidos y diversos pagos ilegales a constructoras.
Las denuncias que enfrenta aún el duartismo se derivaron de la segunda fase del procedimiento de fiscalización superior y como resultado del procedimiento de investigación, así como del seguimiento de observaciones determinadas como administrativas en ejercicios anteriores.
Por ejemplo, desde el ejercicio fiscal 2013, el Orfis encontró que la administración del expriista dejó en el abandono la segunda etapa del hospital psiquiátrico en la ciudad de Orizaba, en la cual se habían invertido más de 13 millones de pesos.
La denuncia establece un probable daño patrimonial de siete millones de pesos por obra abandonada con anticipo no aplicado y volúmenes pagados no ejecutados.
A lo largo y ancho del territorio veracruzano dejó obras inconclusas que han representado para las siguientes dos administraciones una carga que difícilmente han logrado solventar.
En la ciudad de Córdoba fue reportada sin operar la ampliación y rehabilitación del hospital del sector salud, en cuyos trabajos se habían invertido casi once millones de pesos.











