Los resultados económicos del gobierno previamente al Primer Informe del presidente Andrés Manuel López Obrador presentan más pendientes que avances.
La contracción del presupuesto y la contención de la inversión pública y privada han llevado al estancamiento productivo, con una menor generación de empleos; sin embargo, la inflación tiende a disminuir en un marco de relativa estabilidad financiera y con cuentas gubernamentales equilibradas.
Entre las principales acciones económicas puestas en marcha por la actual administración destaca el importante incremento a los salarios mínimos de 16.2% en general y del doble en la zona libre de la frontera norte, lo que contribuyó a incrementar el consumo de las familias, constituyéndose en un importante sostén de la economía.
En el mercado laboral sobresale el programa Jóvenes Construyendo el Futuro como mecanismo de apoyo para su integración al mercado laboral.
En el sector energético se profundizó el combate al robo de combustibles (huachicoleo) mientras que en el sector externo se evitó que Estados Unidos impusiera sanciones arancelarias contra los productos mexicanos por el problema de los migrantes. También destaca la reciente resolución del conflicto de la CFE con empresas extranjeras y nacionales encargadas de construir gasoductos.
Sin embargo, en opinión de Aníbal Gutiérrez, profesor e investigador de la UNAM, si bien se recupera el tema de la rectoría económica del Estado, tal y como lo estipula la Constitución, no se traduce en acuerdos sistemáticos y de promoción de la inversión privada y la obra pública; por el contrario, viene el cambio de señales del manejo de la inversión que estaba programada, por ejemplo, la cancelación del aeropuerto en Texcoco, lo que va a generar más incertidumbre de la que normalmente existe al inicio de un sexenio.
Por el lado del manejo de las finanzas públicas, el gobierno se ha ceñido a la ortodoxia, tratando de cumplir con todos los principios de los equilibrios fiscales macroeconómicos, limitado el margen de maniobra para poder impulsar otros programas, alertó Gutiérrez.
El estancamiento de la inversión pública y la incertidumbre sobre el camino que seguirá la nueva administración han frenado la inversión privada y profundizado la desaceleración que reportaba la economía desde el año pasado.












