Ante la ola de inseguridad, el presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, Emilio Montero Pérez, encabezó una jornada de oración con grupos de cristianos evangélicos para pedir la ayuda divina, en la que entregó además las llaves del municipio a Jesucristo.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Juchitán es el noveno municipio más violento del país, con una tasa de 95.1 homicidios por cada mil habitantes.
Montero López, surgido de Morena, asumió la presidencia municipal el pasado 1 de enero y el día 16 de este mes emitió una circular, en papelería oficial, dirigida a pastores evangélicos, en que los llamó a “un tiempo de oración y proclamación” en el exterior del Centro Escolar Juchitán.
“Para que unidos, autoridad y pueblo cristiano, clamemos y veamos la respuesta de lo que Dios puede hacer si nos unimos en este propósito, pues es mi voluntad entregar la llave de la ciudad a nuestro señor Jesucristo y proclamar delante de todos que Jesucristo es el Señor de Juchitán. Así pues, les pido como presidente constitucional de esta amada ciudad su importante participación junto con su iglesia”.
En su intervención durante el culto, el edil Montero Pérez entregó de manera simbólica la llave a Dios y la puso en manos de un pastor evangélico.











