EE. UU. rastreó con escuchas telefónicas al Cártel del Golfo

Antony Blinken aseguró que las recientes filtraciones “no han afectado a la relación y la cooperación con nuestros aliados”. Cortesía
Antony Blinken aseguró que las recientes filtraciones “no han afectado a la relación y la cooperación con nuestros aliados”. Cortesía

Luego de que integrantes del Cártel del Golfo secuestraran a cuatro estadounidenses en Matamoros, Tamaulipas, las autoridades estadounidenses espiaron y rastrearon a los criminales, según documentos clasificados filtrados, que fueron revisados por The Washington Post.

La organización criminal se preparó para las represalias de las fuerzas de seguridad mexicanas y sus abogados instaron a los miembros del cártel a eliminar la información sobre los estadounidenses de sus teléfonos, según la información estadounidense.

Los datos que se muestran entre los documentos, clasificados como “ultrasecretos”, fueron filtrados presuntamente por Jack Teixeira, miembro de la Guardia Nacional Aérea de Massachusetts, de 21 años de edad.

El joven fue imputado el viernes por los delitos de transmisión y extracción de información clasificada.

El Post detalló que ha revisado 300 fotos de documentos clasificados, la mayoría de los cuales no se han hecho públicos, que se filtraron a un pequeño grupo de usuarios de Discord.

De acuerdo con el Post: “Citando información obtenida a través de ‘señales de inteligencia derivadas de FISA’, que incluyen escuchas telefónicas autorizadas por la Corte, el informe dice que los cuatro estadounidenses fueron atacados ‘en represalia por un supuesto incidente de atropello y fuga’”.

Las comunicaciones interceptadas entre los miembros del Cártel del Golfo indicaron que el grupo había entregado a los cuatro estadounidenses, dos de los cuales estaban muertos, a las autoridades mexicanas. Los fallecidos, Shaeed Woodard y Zindell Brown, “fueron capturados con vida el 3 de marzo cuando hombres armados del cártel abrieron fuego contra su vehículo, pero murieron más tarde a causa de las heridas”. También fueron secuestrados Latavia “Tay” McGee y Eric James Williams, quienes sobrevivieron.

Tensión entre Sedena y Marina

El informe señala el potencial de empeoramiento de las tensiones, “una disputa que probablemente exacerbará su rivalidad existente y disminuirá aún más su capacidad para realizar operaciones conjuntas”.

De acuerdo con reportes que se filtraron en el chat de Discord, los oficiales militares estadounidenses evaluaron las implicaciones de que el Ejército Mexicano asumiera la supervisión y el control de la aviación civil.

Según el informe, es probable que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador continúe asignando más responsabilidades y roles de supervisión a las Fuerzas Armadas del país, especialmente al Ejército Mexicano, pero “sin aumentos proporcionales en los recursos”. Este desequilibrio suele verse como una receta para la corrupción.

Según la evaluación, citada por el Post, el secretario de la Marina de México, Almirante José Rafael Ojeda Durán, “estaba tan frustrado por la posibilidad de que el Ejército Mexicano tomara el control de todo el espacio aéreo mexicano que instruyó a los oficiales de la Marina para que limitaran la cooperación con Sedena en respuesta”.

López Portillo colaboró con la CIA

López Portillo murió en 2004 y su relación con la CIA no había sido revelada hasta ahora, y de acuerdo con el periodista estadounidense Jefferson Morley, es el cuarto presidente mexicano con vínculos con la CIA; los otros habrían sido sus antecesores Luis Echeverría, Gustavo Díaz Ordaz y Adolfo López Mateos, todos del PRI.

Según datos de Morley, revelados en el libro “Our Man in Mexico”, Luis Echevarría era conocido por la CIA como “Litempo-2”.