Cuernavaca * El Universal. Desde la mañana de ayer el Ejército Mexicano refuerza la seguridad en esta ciudad de descanso, una vez que fueron entregados para sus exequias los cuerpos del presunto narcotraficante Arturo Beltrán Leyva y al menos cuatro de sus hombres de seguridad abatidos el miércoles en un enfrentamiento con la Armada de México.
Aunque la presencia del Ejército y de la Armada de México se observaba desde la tarde del miércoles, día en que se realizó el operativo para detener a Beltrán Leyva, este sábado se observaron más convoyes de vehículos militares moviéndose de un lado al otro de la ciudad.
En el principal acceso y salida de la ciudad, a la altura de las glorietas de Zapata y de La Paloma, además de la vigilancia policial común por parte de la Policía de Tránsito y la preventiva Estatal, hay presencia militar.
Frente a las instalaciones de la XXIV Zona Militar, muy cerca de esas conocidas glorietas se montó un retén, en donde se desvía a los automovilistas que se ven sospechosos, a las camionetas con carga, todos ellos son interrogados y revisados los vehículos, para luego dejarlos avanzar.











