Luego de su reunión con los secretarios de la Marina y de la Defensa Nacional, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, informó que no prescindirá del apoyo de las Fuerzas Armadas para mantener la seguridad interior en el país, al menos en los primeros meses de su gobierno.
En conferencia de prensa aseguró que la Policía Federal no cuenta con la estructura ni está preparada para poder atajar el problema de la inseguridad, por lo que la salida de los militares de las calles será gradual.
Añadió que no descuidarán las cuestiones que generan la violencia, como la falta de empleo y educación, en ese sentido reiteró que esos programas serán los ejes de su gobierno; pero sí trabajarán en la creación de la guardia nacional.
López Obrador aclaró que durante su gobierno será prioridad el respeto a los derechos humanos y no se utilizará a las Fuerzas Armadas para reprimir al pueblo. Puntualizó que en las reuniones con los altos mandos no se tocó el tema del caso Ayotzinapa.
Y adelantó que será a mediados de octubre cuando decida quiénes encabezarán la Secretaría de Marina (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena).
”Va a ser un general en activo del más alto grado, un general de división, son 28 generales de división y son 16 almirantes, uno de ellos va a ser el secretario de la Defensa y el otro de Marina”, declaró.
Sobre su pasada reunión con el gabinete aún en funciones, expresó que el presidente Enrique Peña Nieto reconoció el grave problema de la seguridad en México, y él hará todo lo posible por no defraudar las expectativas que tienen los electores en su próxima administración.












