El servicio postal y de paquetería de Estados Unidos se convirtió en el nuevo frente de batalla en los esfuerzos antidrogas del gobierno estadounidense, tan importante como la frontera con México, reconoció la Casa Blanca.
El director en funciones de la Oficina Nacional de Política Antidrogas (ONDCP), Richard Baum, indicó que los grupos criminales utilizan el correo y los servicios de paquetería para distribuir drogas, medicamentos y sustancias controladas dentro de Estados Unidos.
“Los servicios de correo son el nuevo frente de batalla en la lucha contra las drogas, tan importantes como la frontera suroeste”, señaló en un foro oficial sobre la nueva estrategia del presidente estadounidense Donald Trump contra la crisis del consumo de opiáceos.
André Watson, agente especial de la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), expuso que los consumidores pueden de manera “relativamente fácil” comprar drogas o productos prohibidos a través de la “red profunda”, y recibirlos por la vía postal.
“Además pueden usar servicios de distribución de dinero como Western Union para facilitar el pago de contrabando ilegal”, explicó.
Típicamente la compra de medicamentos derivados del opio puede involucrar una búsqueda en el internet “oscuro”, el pago con una moneda virtual como “bitcoin” y un arreglo para que llegue a Estados Unidos desde cualquier parte del mundo vía paquetería o correo.
La mercancía “es embarcada a través de servicios que coordinan con el servicio postal de Estados Unidos y el paquete llega en última instancia, es inspeccionado o no y se entrega al cliente en Estados Unidos”, dijo Watson.
“Es relativamente sencillo facilitar la transacción”, señaló.
Derek Benner, director de la oficina de investigaciones del HSI, dependiente de la Oficina de Aduanas e Inmigración (ICE), advirtió que uno de los problemas que enfrentan los consumidores es que en la “red profunda” no existe confiabilidad en los vendedores.
“Estamos viendo casos donde alguien pide fentanilo, el vendedor lo pone en un sobre, lo manda y la potencia varía, No hay control”, indicó,
Baum citó como ejemplo que los carteles de las drogas mexicanos son los mayores contribuyentes al problema de las drogas en Estados Unidos y han estado expandiendo su línea de productos.
“Producen una heroína muy pura, muy potente, producen una mezcla que es 7.0 por ciento fentanilo que parece y es vendida como heroína blanca. La gente compra lo que cree que es su dosis normal de heroína, pero en realidad está obteniendo fentanilo”, indicó.
Señaló que las organizaciones criminales mexicanas están produciendo píldoras farmacéuticas falsificadas en cantidades masivas.











