El derecho a un lugar

El derecho a un lugar

Por fin el derecho a la educación gratuita se objetiva al posibilitar su ejercicio, porque “derecho que no se ejerce no es derecho”, dice una vieja máxima, es verdad.

El hecho de que hoy las y los jóvenes tengan asegurado un lugar para acceder a la educación media superior constituye un avance inconmensurable.

“Mi Derecho, Mi Lugar”, es un programa que busca garantizar que todas las y los estudiantes de la zona metropolitana del Valle de México tengan acceso a la educación de nivel media superior mediante la asignación de escuelas.

El programa permite a las juventudes participar en un proceso de ingreso eficiente y transparente. Tal y como los señaló la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, con el nuevo esquema educativo “se acabaron los rechazados” y a quienes peyorativamente denominaban “ninis”.

Hoy se concibe a las y los jóvenes como personas constructoras y escritoras del futuro de México, pero sobre todo con capacidades plenas para ser arquitectas de su propio destino.

Antes, la frustración de quienes no tenían un lugar en la educación media superior era la constante; era muy injusto que a pesar de tener buenas calificaciones, no tuvieran un espacio en el sistema educativo público y, por otro lado, también era igualmente injusto no alcanzar el nivel solicitado para obtener un espacio, a pesar de haber estado desde el inicio en dicho sistema. En ambos casos siempre se culpaba a las y los estudiantes, dejando en claro que las oportunidades eran un asunto de suerte y no un derecho.

Afortunadamente ahora las juventudes están en el centro de la agenda pública y son una prioridad. Hacer de los espacios educativos un derecho, es dignificarlas y es gobernar con perspectiva de derechos humanos.

La transformación es progresista y la prosperidad compartida un principio irreductible, una política de Estado y una obligación ética.

Lo que es propio no se compite, no se negocia y no se arrebata. El Gobierno Federal y diversas instituciones educativas, como el Colegio de Bachilleres, el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras, acompañarán su proceso de formación integral.

Ahora, las juventudes tienen una oportunidad real para continuar sus estudios y acceder a una mejor calidad de vida y bienestar.

Se finaliza el mes de agosto con una excelente noticia, se inscribieron 15 mil jóvenes más que el año pasado.

El registro de aspirantes para 2025 es de 272 mil 793 estudiantes, distribuidos en la Modalidad 1, acceso directo sin examen, participaron 111 mil 335; en la Modalidad 2, examen del IPN y la UNAM, se inscribieron 37 mil 234; y en la Modalidad 3, que combina acceso directo y examen, se registraron 124 mil 224.

Destaca que 98 % de los aspirantes ingresará a alguna de sus tres primeras opciones y 70 % en su primera opción. Asimismo, 68 % irá a la escuela a menos de cinco kilómetros de su casa.

En la actual administración el derecho a un lugar para estudiar es una realidad. Es así porque ellas y ellos tiene un lugar propio en México.