Chimaltenango * AP. Las labores comienzan temprano para la gente del campo guatemalteco, en ocasiones tan temprano como las cinco o seis.
Los ninos guatemaltecos lustran zapatos y hacen ladrillos. Cortan cana y trapean pisos. En algunas fábricas que exportan a EU, cosen, ordenan y cortan, en condiciones tan onerosas que incluso violan las leyes laborales muy flexibles de Guatemala.
Es probable que el presidente George Bush se haya perdido este aspecto del mercado de trabajo de Guatemala.
Al abrir el comercio, argumenta Bush, aumentarán en última instancia los salarios y mejorarán las condiciones de trabajo en Centroamérica. Sin embargo, los trabajadores jóvenes de este país, en su mayoría indígenas pobres, dicen que sienten que nadie se interesa en ellos: ni sus padres que los mandan al mercado de trabajo, ni sus jefes severos que los tratan como adultos, ni el gobierno de Guatemala.











