El fenómeno de El Niño podría extender sus efectos todavía durante el primer trimestre de este año y superar aún más los registros históricos comparado con otros fenómenos de esta índole, lo que lo coloca entre los más fuertes desde 1950.
El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) reveló lo anterior al publicar su estudio de evolución y perspectivas de El Niño 2015-2016, correspondiente al mes de febrero.
De acuerdo con dicho análisis, existen tres mensajes claves que nos revelan la magnitud de El Niño 2015-2016 y de los cuales el primero es que se trata de los más fuertes, junto con los de 1997-1998 y 1982-1983, y su evolución actual es inédita.
En segunda se prevé que los impactos climáticos que vive actualmente el mundo se verán amplificados por la variabilidad decadal y el calentamiento global. A ello se suma el hecho de que éste se desarrolla en medio de condiciones de vulnerabilidad económica, ambiental, social y política que podrían amplificar sus impactos.
De acuerdo con el monitoreo, El Niño 2015-2016 continúa fortalecido, como lo revelan las anomalías de vientos del oeste durante la primera quincena de enero y que generó una nueva onda kelvin, la cual ya está transportando calor hacia costas de Sudamérica e incrementó el contenido de calor superficial en el Océano Pacífico Central-Oriental.
Debido a ello, el consenso de los modelos globales de predicción sugieren que El Niño se mantendrá fortalecido durante el primer trimestre de 2016 y que su declinación gradual se produciría en los meses siguientes.











