El fenómeno El Niño continuará declinando su fuerza en vías de convertirse en un “Niño débil”, aunque se prevé que todavía en lo que resta del segundo trimestre siga generando afectaciones a las condiciones climáticas del mundo.
De acuerdo con el reporte del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno El Niño (Ciifen), el fenómeno se sitúa, junto con los de 1997-1998, 1982-1983, entre los más fuertes desde 1950 y su evolución es inédita.
Lo anterior se debe a la variabilidad decadal y el calentamiento global, los cuales han hecho que los impactos climáticos de El Niño 2015-2016 se vean amplificados, además de que se desarrolla en condiciones de vulnerabilidad económica ambiental, social y política, lo que podría amplificar sus impactos.
Reporte
De acuerdo con el reporte correspondiente al mes de mayo, las predicciones de los modelos globales sugieren que El Niño alcanzará condiciones neutrales a mediados de año.
Las predicciones climáticas regionales estiman que para el periodo abril-junio de 2016 se presente una mayor probabilidad de lluvia que afectará principalmente Sudamérica y en menor grado en Centroamérica.
Sin embargo, en lo que corresponde al norte del continente Americano se prevé que las condiciones de sequía comiencen a intensificar sus efectos, por lo que recomendó considerar las indicciones de las Directrices de Política Nacional para la Gestión de Sequías de la Organización Meteorológica Mundial.
Intensidad maxima
Recordó que durante el primer trimestre de 2016 la intensidad máxima media trimestral de El Niño superó más de dos grados Celsius a la media de los últimos meses de 2015 lo que hizo que este episodio de El Niño sea comparable a sus dos antecesores de mayor intensidad.
Advirtió que los episodios de El Niño pueden seguir teniendo repercusiones en algunas regiones incluso durante su declive, especialmente cuando se trata de uno tan intenso como el actual.
Por lo pronto se seguirá vigilando atentamente la situación en el Pacífico tropical.











