Los participantes aprobaron ayer sábado el Pacto del Clima de Glasgow con una histórica referencia a los combustibles fósiles.
Pero, en una intervención de última hora ante el plenario que debía aprobar el texto, el representante indio pidió cambiar la formulación del artículo que plantea la eliminación progresiva del carbón sin sistema de captura de carbono.
El artículo 36 pedía “acelerar los esfuerzos hacia la eliminación del carbón sin sistemas de captura de carbono y de los subsidios ineficientes a combustibles fósiles”, lo que ya de por sí era una debilitación de una propuesta anterior más directa.
India propuso que en lugar de “eliminación” pusiera “progresiva reducción”, una enmienda que fue aceptada a regañadientes por el resto de países, que en muchos casos mostraron sus discrepancias.
Esto causó gran oposición dentro del plenario, pero los participantes aprobaron pese a todo el Pacto del Clima de Glasgow.
Casi 200 países aprobaron este sábado en la COP26 acelerar la lucha contra el cambio climático y esbozar las bases de una futura financiación, sin garantizar, sin embargo, el objetivo de limitar el aumento de la temperatura mundial a +1.5 ºC.
El Pacto de Glasgow por el Clima propone que los Estados miembros presenten a finales de 2022 nuevos compromisos nacionales de recortes de emisiones de gases de efecto invernadero, tres años antes de lo previsto, aunque “teniendo en cuenta las diferentes circunstancias nacionales”.
Con 24 horas de retraso sobre la agenda, la COP26 aprobó un texto que abre el paso a consultas formales para crear fondos de financiación y para estudiar posteriormente los daños y pérdidas de los países más vulnerables.
El documento no contiene fechas exactas ni montos. “Lo que este texto está intentando hacer es tapar agujeros y echar a andar un proceso”, en especial en el tema de las finanzas para adaptación a los efectos del cambio climático, es decir, para prepararse ante lo que viene, explicó Helen Mountford, del World Resources Institute.
“Es tímido, es débil y el objetivo de 1.5 ºC apenas sigue vivo, pero se manda una señal de que la era del carbón está acabando. Y eso es importante”, reaccionó por su parte Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace.












