El Gobierno de México ordenó ocultar entre dos y cinco años el contenido de los contratos para adquirir las vacunas contra la covid-19, con el argumento de que hay acuerdos de confidencialidad suscritos con las farmacéuticas para no divulgar sus secretos industriales y comerciales, según diez resoluciones oficiales que analizó Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). Entre la información secreta está el precio pagado por cada dosis.
Las cláusulas de confidencialidad establecen que en caso de que la Secretaría de Salud reciba una orden judicial para dar a conocer información comercial contenida en los contratos de las vacunas, deberá dar aviso a las farmacéuticas para que soliciten un amparo o medida cautelar y así mantener los datos en secreto, según sostienen las resoluciones que revisó MCCI en el marco de un trabajo conjunto de la alianza Vigila la Pandemia, realizado junto con periodistas de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá y Argentina, que han solicitado en los últimos meses acceso a las condiciones de contratación de vacunas.
Las respuestas de las autoridades en todos los países ha sido la negativa a abrir la información o incluso el silencio.
Además el Gobierno mexicano ordenó reservar hasta diciembre de 2025 la información relativa a los expedientes, archivos y bases de datos en torno a la campaña de vacunación.
Las reservas de información mencionadas están contenidas en al menos diez resoluciones de los comités de transparencia de la Secretarías de Salud y de Relaciones Exteriores.
A la fecha, el gobierno de México tiene acuerdos y contratos suscritos para adquirir vacunas de los laboratorios Pfizer, de Estados Unidos; AstraZeneca, del Reino Unido; CanSino y Sinovac, de China; y Sputnik V, de Rusia. Todos los esquemas –salvo el de CanSino- requieren la aplicación de doble dosis.
El 6 de febrero la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó una sexta vacuna para México, Covaxin, producida por el laboratorio Bharat Biotech de la India, aunque por ahora no se ha reportado llegada de dosis.
La cancillería mexicana ha suscrito además un acuerdo con GAVI Alliance –organización privada sin fines de lucro- para participar en el mecanismo multilateral Covax Facility, enfocado en promover el desarrollo de vacunas y asegurar el acceso a éstas de forma equitativa.
El contenido de ese acuerdo también fue declarado información reservada o secreta por cinco años, según la documentación analizada.
Hasta el 23 de abril, México había recibido 20 millones de vacunas, y la previsión es adquirir en total 242 millones de dosis para inmunizar al menos a 115 millones de habitantes, precisan informes oficiales de la Secretaría de Salud.
Los argumentos oficiales
La primera resolución para reservar la información de la compra de vacunas fue tomada por el gobierno mexicano en septiembre de 2020. En aquel entonces, la decisión fue sobre un convenio suscrito con los laboratorios CanSino Biologics y Walvax Biotechnology de China.
A partir de entonces se garantizaron una serie de reservas tanto en la Secretaría de Salud como en la Cancillería, que protegen la información de todas las farmacéuticas con las que se han suscrito acuerdos, convenios o contratos para la inmunización.
Todas las resoluciones argumentan que hay un acuerdo de confidencialidad y que la difusión de información pone en riesgo, además, la seguridad nacional.
Las resoluciones refieren que el gobierno de México se comprometió a mantener bajo estricto resguardo la información confidencial que haya sido entregada por las farmacéuticas.











