El país tardará en recuperar categoría

El 25 de mayo la Administración Federal de Aviación de EUA degradó la calificación de México en seguridad aérea a Categoría 2. Cortesía
El 25 de mayo la Administración Federal de Aviación de EUA degradó la calificación de México en seguridad aérea a Categoría 2. Cortesía

Regresar a México a la Categoría 1 de seguridad aérea no va a ser fácil, pues los aeropuertos que controla el Gobierno Federal —excluyendo el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México— presentan condiciones de obsolescencia, saturación, falta de equipos de seguridad, pistas y plataformas en malas condiciones, pero principalmente falta de presupuesto para atender los rezagos.

De acuerdo con datos del portal Transparencia Presupuestaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el apartado “Observatorio del Gasto” correspondiente al primer trimestre de este año, de un total de 10 obras y proyectos, cuatro, con necesidades estimadas en mil 567.4 millones de pesos, no tienen presupuesto para resolver problemas que pueden poner en riesgo a instalaciones, aeronaves, tripulantes y pasajeros.

Esos trabajos estaban programados para modernizar y ampliar aeropuertos, así como adquirir equipos de seguridad, como ayudas visuales para aeronaves, vehículos para seguridad operacional, resolver la falta de capacidad de almacenamiento de combustible, máquinas de rayos X, equipos detectores de trazas de explosivos, circuitos cerrados de televisión y controles de acceso, entre otros.

Dos más que requerían 68.6 millones de pesos, fueron descartados de la estrategia presupuestal, aun cuando son factores que se toman en cuenta para determinar la categoría de los aeropuertos o que pueden limitar la seguridad de la aviación civil en sus instalaciones. Las autoridades aeronáuticas y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) estiman que se requieren poco más de tres mil 702 millones de pesos en esos 10 proyectos de inversión y obras diseñados para solucionar los principales problemas que enfrenta la red de aeropuertos operados por el Gobierno Federal, pero sólo se dispone de 56 % del monto requerido debido a recortes presupuestales previstos para este año.