El papa llega a Cuba y empuja proceso de reconciliación

El presidente cubano agradeció a Francisco “su apoyo al diálogo entre los Estados Unidos y Cuba”.
El presidente cubano agradeció a Francisco “su apoyo al diálogo entre los Estados Unidos y Cuba”.

En su primer discurso en La Habana, el papa Francisco instó a los políticos cubanos a continuar avanzando en el proceso de acercamiento con Estados Unidos, por el bien de su pueblo y de todo el continente americano.

Tras ser recibido con honores militares por el presidente cubano Raúl Castro, en el aeropuerto internacional José Martí, el papa participó en una ceremonia de bienvenida y en su mensaje dijo sentirse “lleno de esperanza” por el proceso de normalización en las relaciones de los dos pueblos, tras años de distanciamiento.

“Es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo, del sistema del acrecentamiento universal […] por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos”, dijo, hablando en español y parafraseando a Martí.

“Animo a los responsables políticos a continuar avanzando por este camino y a desarrollar todas sus potenciales, como prueba del alto servicio que están llamados a prestar a favor de la paz y el bienestar de sus pueblos, de toda América, y como ejemplo de reconciliación para el mundo entero”, añadió.

Al principio de su discurso pidió a Castro que transmita sus sentimientos de “especial consideración y respeto” a su hermano, el líder cubano Fidel Castro, y agradeció a todos los que se esmeraron para preparar su visita.

También envió un saludo especial a todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podrá encontrar durante su estancia en la isla y a todos los cubanos dispersos por el mundo.

Más adelante, el jerarca de la Iglesia Católica constató que en este año 2015 se celebra el 80 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y El Vaticano; y evocó los viajes de sus predecesores: Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Aseguró que con su visita se renuevan los “lazos de cooperación y amistad” para que la Iglesia “siga acompañando y alentando” al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones, con libertad y con los medios y espacios necesarios para llevar el anuncio del reino hasta las periferias existenciales de la sociedad.

Destacó que geográficamente Cuba es un archipiélago que mira hacia todos los caminos, con un valor extraordinario como “llave” entre el norte y el sur, entre el este y el oeste. “Su vocación natural es ser punto de encuentro para que todos los pueblos se reúnan en amistad”, apuntó.