Luego de las elecciones generales de este domingo en las que más de nueve millones de personas estuvieron habilitadas para votar, Guatemala tendrá una segunda vuelta para elegir a su nuevo presidente.
Dos candidatos de centroizquierda, la ex primera dama Sandra Torres y Bernardo Arévalo, hijo de un mandatario que marcó la historia de Guatemala, se enfrentarán en agosto en el balotaje presidencial tras el inesperado resultado de los comicios del domingo.
Sandra Torres es la exesposa del fallecido presidente socialdemócrata Álvaro Colom (2008-2012), quien respaldó a la Cicig, un ente avalado por la ONU que operaba como fiscalía paralela y destapó sonados casos de corrupción, entre 2007 y 2019.
El sociólogo y diputado Bernardo Arévalo, quien además dio la sorpresa en la primera vuelta, es hijo del presidente Juan José Arévalo (1945-1951), mandatario que dejó huella en el país.
Sobre sus espaldas recae el legado de su padre, quien se convirtió en el primer presidente democrático después de décadas dictatoriales y poner fin a los 13 años del caudillo Jorge Ubico, un admirador de Hitler que sometió a trabajo forzado a los indígenas mayas.
Nació en Montevideo, Uruguay, en 1958, debido al exilio de su padre en Sudamérica y Francia; luego de que fuera derrocado Jacobo Árbenz en 1954, por una invasión fraguada por Estados Unidos.
Árbenz fue el heredero del gobierno progresista de Arévalo, pues en esa década se creó el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, se dio autonomía a la estatal Universidad de San Carlos y a las municipalidades, también se permitió el voto a las mujeres y analfabetas.
Además, en esos dos lustros se construyó un puerto en el Caribe y otro en el Pacífico, también una carretera para unir la capital con el Atlántico y competir con el ferrocarril de la poderosa United Fruit Company, que junto con una reforma agraria que afectaba a la empresa estadounidense, fueron los detonantes para truncar las reformas.
Bernardo Arévalo, de 64 años, vivió principalmente en Francia y México y llegó a Guatemala a los 15 años. Fue vicecanciller en 1994-1995 y embajador en España entre 1995 y 1996, durante el gobierno de fallecido presidente Ramiro de León Carpio.
Arévalo, que compite por primera vez a la presidencia, ha dicho que no legalizará el aborto libre —la legislación actual lo permite solo cuando está en peligro la vida de la mujer— y tampoco el matrimonio igualitario, pero no permitirá la discriminación ni estigmatización por género ni religión.












