Tenesí, EU * AP. Cuando la salvadorena Irma Yolanda Membreno quiso pedir asilo político en Estados Unidos, acudió a un notario público.
Una mala traducción de los documentos legales le costó miles de dólares, el rechazo de su solicitud y la pérdida de su permiso laboral y su trabajo, según una demanda que presentó.
En Estados Unidos los notarios no tienen licencias que los habilitan para dar asesoría legal. Sólo toman juramentos y presencian firmas de documentos.











