La CNDH emitió una recomendación a la Secretaría de la Defensa Nacional por uso excesivo de la fuerza que derivó en la muerte de un policía ministerial del estado de Guerrero.
Indicó que, derivado de los hechos ocurridos el 4 de noviembre de 2014 en Guerrero en donde murió el policía local como producto de una confusión, las fiscalías y la local realizaron una inadecuada investigación.
La víctima, quien era policía de Guerrero, falleció debido a que los elementos castrenses no efectuaron acciones de disuasión o persuasión antes de abrir fuego ni se coordinaron con las autoridades civiles para evitar cualquier confusión.
Precisó que la fiscalía local no recolectó los indicios de prueba en el lugar de los hechos, sino que lo hizo posteriormente la entonces PGR, con lo que se afectó la procuración de justicia.
Al principio se aseguraron 16 armas de fuego a los militares y 26 días después la Sedena aportó otras seis armas que portaba su personal el día de los hechos, lo que, según la CNDH, genera incertidumbre en el esclarecimiento del caso.
“El personal militar no fue asegurado de manera inmediata, toda vez que, conforme a sus propias declaraciones, algunos se quedaron en el lugar y otros acompañaron a los policías ministeriales en el traslado de la víctima a la Cruz Roja, lo que además provocó que no se preservara adecuadamente el sitio ni las armas de fuego”, señaló la CNDH.











