Ante la temporada de lluvias, autoridades de Protección Civil recomienda llevar a cabo un plan de acción que permita prevenir, actuar y evaluar los daños ocasionados para minimizar los efectos del fenómeno meteorológico y salvaguardar la integridad de la población.
Las precipitaciones intensas pueden ocasionar inundaciones y deslaves en laderas y zonas inestables, por lo que es importante, como primer paso, reforzar la prevención.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) sugiere actualizar el atlas de riesgos e identificar las regiones que son susceptibles a alguna anegación, y asentamientos cercanos a presas, ríos, barrancas y laderas.
En una infografía, el organismo de la Secretaría de Gobernación (Segob) exhorta desazolvar represas, caudales y redes de drenaje; revisar vías de comunicación, y realizar simulacros para evaluar las capacidades y recursos disponibles.











