Empleo se enfría y pone a Trump ante un nuevo desafío

El informe de septiembre será la última fotografía oficial mensual del empleo antes de las elecciones. Cortesía
El informe de septiembre será la última fotografía oficial mensual del empleo antes de las elecciones. Cortesía

A solo un mes de las elecciones de medio término, Donald Trump recibió hoy una noticia que amenaza con complicar uno de los terrenos más sensibles para la Casa Blanca: la economía.

Estados Unidos creó apenas 29 mil puestos de trabajo en septiembre, muy por debajo de las expectativas, mientras la tasa de desempleo subió al 4.2 %, según el último informe mensual sobre el mercado laboral que conocerán los estadounidenses antes de acudir a las urnas el 3 de noviembre.

El dato llega en un momento especialmente incómodo para Trump, quien apenas esta semana reconoció que hizo “un muy mal trabajo” a la hora de comunicar los logros económicos de su administración.

El informe del Departamento de Trabajo mostró además que el deterioro fue mayor de lo estimado anteriormente. Las cifras de julio y agosto fueron revisadas a la baja en un total de 60 mil puestos: julio pasó de una creación de 21 mil empleos a una pérdida de 10 mil, mientras agosto fue corregido de 162 mil a 133 mil.

Ingreso

Los salarios tampoco ofrecieron una señal especialmente alentadora. El ingreso promedio por hora aumentó apenas 0,1 % respecto de agosto y 3 % en los últimos doce meses. El dato de inflación de septiembre, que permitirá medir con mayor precisión la evolución del poder adquisitivo de los trabajadores, será publicado el 14 de octubre.

La creación de empleo estuvo sostenida principalmente por el sector sanitario, que incorporó 17 mil trabajadores, aunque a un ritmo inferior al promedio de los últimos doce meses. La construcción sumó 11 mil puestos, mientras en la mayoría de los principales sectores el empleo mostró pocos cambios.

El informe puede convertirse ahora en munición para los demócratas, que han colocado el costo de vida y la situación económica en el centro de su campaña para intentar recuperar terreno en la Cámara de Representantes y el Senado. Para Trump y los republicanos, en cambio, el desafío será convencer a los votantes de que la desaceleración del empleo no contradice el mensaje de fortaleza económica que la Casa Blanca intenta instalar.