Las inundaciones causadas por las constantes lluvias en varias entidades del sur y sureste de Estados Unidos, a lo largo de cinco días, provocaron la muerte de cinco personas y daños materiales en tres mil viviendas.
De acuerdo con un reporte de las autoridades locales, tres de las muertes se registraron en Louisiana, donde el gobernador de la entidad, John Edwards Bel, declaró estado de emergencia para el estado.
Además envió a la Guardia Nacional para ayudar a rescatar a personas atrapadas en sus hogares por el agua.
Las precipitaciones han dejado acumulaciones de más de 35 centímetros en algunas áreas y se pronostica que entre otros tres y ocho centímetros más podrían caer en las próximas horas.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en Shreveport, en el noreste de Louisiana, calificó las continuas precipitaciones como “un evento histórico” que ha desbordado ríos y provocado inundaciones repentinas.
Las autoridades ordenaron el desalojo obligatorio de tres mil viviendas en Bossier City, una comunidad adyacente a Shrevport, debido a la preocupación de que las aguas de los ríos que la rodean pudieran superar sus diques y causar estragos en la zona densamente poblada.
El NWS emitió una alerta de inundación repentina para la Parroquia (condado) de Tangipahoa, incluyendo la comunidad de Hammond, exhortando a la población a buscar las partes altas.
La lluvia obligó a las autoridades en Nueva Orleáns a cerrar algunas escuelas debido a las inundaciones. Funcionarios de la ciudad advirtieron que las inundaciones podrían elevarse por encima de los diques y colocar miles de viviendas en peligro.
En Mississippi, las autoridades advirtieron de inundaciones repentinas. El gobernador Phil Bryant declaró el estado de emergencia el jueves para ayudar a las áreas afectadas por las inundaciones.
Este viernes, Bryant advirtió que las lluvias continuarán afectando gran parte de la entidad, especialmente la parte sureste al norte de Gulfport.
Al menos cinco personas han muerto por las tormentas desde el pasado lunes en toda la región. Una en Texas y otra en Oklahoma, donde las lluvias afectaron fuertemente el pasado martes y miércoles, antes de trasladarse a Louisiana y Misisipi donde han provocado tres fatalidades.












