En guerra de cafeterías gana el consumidor

El consumo se ha transformado, pues a principios del milenio la generalidad apuntaba a cafeterías tradicionales. Twitter
El consumo se ha transformado, pues a principios del milenio la generalidad apuntaba a cafeterías tradicionales. Twitter

El consumo de café en México es una tradición que se ha transmitido por diferentes generaciones y que tiene que ver con la producción del grano en zonas del sureste del país, principalmente, cuya calidad es reconocida en el mundo.

El consumo también se ha transformado, pues a principios del milenio la generalidad apuntaba a cafeterías tradicionales, panorama que cambió a partir de 2002.

Ese año abrió la primera sucursal de la cadena estadounidense Starbucks, que trajo un modelo distinto de negocio y con el paso de los años se ha expandido por toda la república y ha sido replicado, con algunas variaciones, por marcas competidoras.

A la fecha, esa compañía cafetalera cuenta con 46.9% del mercado de cafeterías; le siguen Café Punta del Cielo, con 11.6%, así como The Italian Coffee Company, con 10.6%, de acuerdo con cifras de Statista hasta abril del año pasado.

El camino del líder no se ha dado de un día para otro, pero ha sido constante.

La marca ha logrado consolidarse como el “tercer espacio” para sus clientes: el primero es su hogar y el segundo su trabajo, explicó José Luis Portela, director general de Starbucks México.

“En Starbucks decimos que nuestros clientes vienen por el café, se quedan por la comodidad de nuestras tiendas y regresan por la calidez de nuestros partners (personal en las tiendas)”, afirmó.

Menciona que la fórmula para crecer, tanto en México como en el mundo, se basa en dar a los consumidores algo que nadie más puede ofrecer: “Un café excepcional, baristas comprometidos y apasionados, y productos innovadores en un ambiente acogedor”. La primera tienda de Starbucks en México se abrió en 2002 en Paseo de la Reforma. A la fecha, la marca cuenta con más de 746 tiendas en 61 ciudades del país.