La alerta máxima implica que no podrán llevarse a cabo reuniones entre miembros de distintos hogares. Tendrán que quedarse en casa y los comercios considerados “no esenciales” no podrán abrir, afirmó el primer ministro Boris Johnson, luego de decidir reconfinar Londres y el sureste de Inglaterra.
Señaló que con gran pesar no podrán dejar que la navidad se desarrolle como estaba prevista, porque a partir de la medianoche se introducirá un nuevo nivel cuatro en áreas como Londres, Kent, Essex y Bedfordshire. En otras partes de Inglaterra, Escocia y Gales, las reglas relajadas de mezcla en interiores se reducen de cinco días al día de Navidad.
“Parece que esta propagación está alimentada por una nueva variante del virus”, que se transmite “mucho más fácilmente”, declaró el primer ministro, al precisar que “nada indica que sea más mortífero o que cause una forma más severa de la enfermedad” o que reduzca la eficacia de las vacunas; no obstante, ante la evidencia científica que indica que la nueva cepa acelera hasta 70% más la transmisión del virus, el premier se vio forzado a modificar los planes de movimiento de la población para esta Navidad.












