En más de 50% se redujo pobreza alimentaria

En más de 50% se redujo pobreza alimentaria

México ha cumplido 37 de los 51 indicadores sobre los Objetivos del Desarrollo del Milenio impulsados por las Naciones Unidas, entre los que destaca la reducción de más de 50 por ciento de la pobreza alimentaria.

Durante la presentación del quinto y último informe en la materia, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, explicó que en 15 años de haber asumido esos compromisos, la pobreza extrema ha disminuido de 9.3 a 3.7 por ciento de la población.

En este punto vale destacar que la meta internacional era reducir a la mitad los porcentajes de personas cuyos ingresos fueran inferiores a 1.25 dólares diarios y de quienes padecen hambre, tomando como referencia el año 1990.

Asimismo resaltó que la proporción de infantes con insuficiencia ponderal, es decir con un peso más bajo de lo que se considera saludable, pasó de 10.8 por ciento a 2.8 por ciento.

En los 400 municipios en los que se aplicó la primera etapa de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, la carencia de acceso a la alimentación pasó de 100 a 42.5 por ciento. En dos años de intervención, seis de cada 10 personas en pobreza extrema y carencia alimentaria ya comen mejor, aseveró la funcionaria.

En total México ha cumplido 72.5 por ciento de lo establecido, es decir 37 de los 51 indicadores obligatorios que hace tres lustros 189 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se comprometieron a cumplir para este año en materias de alimentación, pobreza, salud, educación, género y ambiente.

La titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) confió en que al terminar el año en curso se habrán cumplido 87 por ciento de las metas.

Respecto a la educación resaltó que 96 de cada 100 alumnos llegan a sexto año, lo que prácticamente es una cobertura universal en enseñanza primaria, además que 99 de cada centenar de jóvenes entre 15 y 24 años saben leer y escribir.

“Nuestra meta es lograr que en 2015 sean 100 por ciento”, comentó Robles Berlanga.

La proporción de la población urbana que habita en viviendas precarias se redujo a la mitad, al pasar de 35.7 por ciento a 13 por ciento, además de que nueve de cada 10 personas cuenta con agua entubada potabilizada para su uso.