En México hay entre 360 mil y 600 mil “trans”

Referirse a una mujer “trans” como “un transgénero» es muestra del desconocimiento del tema, pues se da a entender que son hombres sintiéndose mujeres, o son hombres queriendo ser mujeres.

“Las mujeres trans siempre fuimos mujeres, tuvimos que dar un paso, tuvimos que realizar un proceso, pero las mujeres trans son mujeres y punto”, dice Victoria Volkóva, youtuber, activista y maquillista y considerada por la revista Forbes como una de las 100 mujeres más poderosas de México.

De acuerdo con la Clínica Especializada Condesa (CEC), transgénero es la identidad de género de cada persona, el reconocimiento como hombre o mujer, que no corresponde con el «género asignado» al nacer.

Esta identidad no implica ninguna forma específica de orientación sexual, ya que las personas transgénero pueden identificarse como heterosexuales, homosexuales o bisexuales, entre otras preferencias.

Una persona transexual es aquella que encuentra que su identidad sexual está en conflicto con su anatomía sexual, por lo cual hay un deseo de modificar las características sexuales externas que no se corresponden con el sexo con el que se sienten identificadas.

Lo que se modifica no es el sexo, sino la apariencia de sus genitales sexuales externos mediante una cirugía de reconstrucción genital y sus caracteres sexuales secundarios mediante una terapia de reemplazo hormonal.

Por su parte, el psiquiatra de la CEC, Jeremy Cruz Islas, expone que la población transgénero en México representaba en 2016 entre el 0.3 o 0.5 por ciento, es decir, en el país hay entre 360 mil y 600 mil personas trans.

Subrayó que entre 50 y 70 por ciento de las personas trans son víctimas de violencia, específicamente por sus familias, en la escuela y en situación laboral, lo que les provoca estrés y depresión.

Para la coordinadora del Centro de Apoyo a las identidades Trans, Rocío Suárez, los comentarios en contra de las mujeres transexuales en concursos de belleza perpetúan la discriminación hacia esta población, al no considerarlas o aceptarlas en el género con el cual se identifican.

Destaca por ello la importancia de saber cómo dentro del imaginario cultural y social se construyen y se asumen las mujeres, no se tiene una perspectiva diversa de lo que es ser mujer, de lo que representa la diversidad que existe dentro de este género.