La magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Mónica Aralí Soto Fregoso, aseguró que el gran reto de las instituciones que imparten justicia es juzgar con perspectiva de género para evitar que cuestiones técnicas y/o jurídicas impidan el estudio de casos en los que se denuncia violencia política de género.
Destacó que persisten los obstáculos de diversa índole que impiden el acceso de las mujeres a la justicia en temas de violencia y paridad de género, por lo que “las autoridades electorales debemos reforzar nuestro compromiso.
“Tenemos la responsabilidad y obligación de articularnos para poder dar respuesta a lo que la sociedad, la ciudadanía nos está demandando”, expresó.
Al participar en la mesa “La violencia política por razones de género contra las mujeres en el Proceso Electoral 2018 en la Ciudad de México”, la magistrada subrayó que tiene que “desaprender” esa cultura patriarcal en la que “hemos nacido y vivido hombres y mujeres, y que nos ha llevado a asumir situaciones como naturales, sobre todo, cuando se registra violencia en la política”.
Reconoció que aún existen retos que deben ser identificados y evaluados a través de prácticas y ejercicios que hay que exportar y multiplicar en todas las entidades federativas, ya que, en ocasiones, se centraliza la visión y no se conoce el contexto que puede registrarse a nivel local.
Agregó que, a pesar de los esfuerzos realizados hasta el momento, como la creación de un protocolo, las instituciones no han logrado erradicar, evitar y sancionar debida y completamente la violencia política.











