México * Notimex. En punto de las 11:00 horas, el presidente Felipe Calderón Hinojosa apareció en el balcón central de Palacio Nacional para encabezar el desfile militar conmemorativo del 202 Aniversario del Inicio de la Independencia.
Estuvo acompañado por los secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván y de Marina-Armada de México, Mariano Francisco Saynez, y por poco más de dos horas observó, por última vez como comandante supremo, el talento y el valor de las Fuerzas Armadas mexicanas.
Ahí escuchó al general de división Augusto Moisés García Ochoa, director de Administración de la Sedena, comandante de la columna, solicitar permiso para iniciar la parada militar.
El mandatario autorizó con un gesto, luego de haber recorrido en un vehículo Hummer descubierto, la plancha del Zócalo, acompañado por los secretarios de Marina y de Defensa para pasar revista a parte de las tropas que participarían en el desfile.
En el balcón central también estaban el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia, Juan Silva Meza, así como los presidentes de la Cámara de Diputados, Jesús Murillo Karma, y del Senado de la República, Ernesto Cordero. Como es costumbre, el contingente de los zacapoaxtlas abrió el desfile.
Para cuando inició la parada militar, miembros del Cuerpo de Ingenieros, armaron en 20 minutos sobre la plancha del Zócalo un puente móvil de tecnología alemana, que el Ejército mexicano está estrenando y que servirá para reponer caminos y puentes luego de huracanes e inundaciones.
Después aterrizaron dos helicópteros de la Marina Armada de México, luego que varios infantes bajaron a rapel desde las aeronaves suspendidas a unos metros del suelo.
En el balcón contiguo al balcón central, la esposa del presidente, Margarita Zavala, observaba la parada militar acompañada por sus hijos Juan Pablo, Luis Felipe y María. Minutos luego de iniciar el desfile, la primera dama se trasladó, también, al balcón central.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando una docena de paracaidistas uniformados de negro y con una bandera de México al tobillo, descendieron sobre la plancha del Zócalo.
A lo largo de la exhibición, el presidente abandonó el balcón central para trasladarse al balcón contiguo y convivir con los invitados especiales.











