Ante familiares, amigos, compañeros y su perro Cosmos, los restos del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril fueron enterrados en el Panteón Dolores de la Ciudad de México.
Entre aplausos, porras y gritos, fue recibido el ataúd de Espinosa Becerril a su ingreso al panteón ubicado en avenida Constituyentes.
La comitiva estuvo acompañada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF). Patricia Espinosa, hermana del colaborador de Proceso y Cuartoscuro, comentó: “solamente puedo decirles que mi hermano era una persona de bien, un ser humano excepcional y un hijo como nadie, queremos decirles que tomen el ejemplo de Rubén y sobre todo esa fuerza para no callarse”.
“Por ahora no daremos declaraciones y en su momento daremos alguna conferencia sobre el tema, agradecemos su asistencia”, reiteró.












